Un equipo de científicos japoneses acaba de anunciar la creación de una menbrana artificial adhesiva, ultrafina y casi invisible, capaz de vendar un órgano herido y que despues se disuelve en el cuerpo como arte de magia. Se trata de un hilo casi transparente, mil veces más delgado que el celofán, destinado a cubrir heridas internas accidentales, producidas por ejemplo durante una intervención quirúrgica. El adhesivo, hecho a partir de una sustancia derivada del caparazón de un cangrejo y una goma viscosa de alga, tiene un espesor de apenas 75 nanómetros(un nanómetro es la billonésima parte de un metro).
En los experimentos, el equipo liderado por Toshinori Fujie, de la Universidad de Waseda, colocó un pedazo de este nuevo nanomaterial en la herida pulmonar de un perro. La hoja fue lo suficientemente fuerte para resistir la presión de la respiración animal y ayudo a sanar las heridas en un mes, sin dejar rastro visible."Además del a cicatrización, la sustancia no produce alergia", señalo Fujie.
Los investigadores esperan poner en marcha los ensayos clínicos en seres humanos en unos tres años más. Incluso piensan en ampliar el uso de este material para subsanar heridas externas, lo que permitiría la reconstrucción de la piel sin dejar cicatrices.

Fuente: Somos



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